lunes, 12 de febrero de 2007

Ando depre...

Pues si, así es... me deslindo de todo contacto on line por el momento. No tengo ganas de ver a nadie (fuera de los rutinarios del trabajo)y mi ánimo escolar no anda al 100. Esta es primera semana de clases y ni por la añoranza de ver a los cuates de nueva cuenta me animo a asistir para salir de este hoyo...

Ya sé que uno está depre el tiempo que quiere, ya sé que tengo que seguir adelante, ya sé que esta tristeza no puede más que yo. Sin embargo, mi sentir dicta lo contrario. Por el momento sigo autoterapeándome y luchando contra este mal que embarga mi ser...Sí, soné bien trágica... por algo las llaman depresiones ¿no?

No obstante, acepté el reto... así que esa es una de mis cosas pendientes la cual resolveré en cuanto el ánimo lo permita...

Out!

martes, 6 de febrero de 2007

Ana Carol

Una mañana fría, otro día que prometía privarnos de los rayos del sol por unas cuantas horas. El primer puente del año no resultaba tan ansiado como se pronosticaba. El clima cambió radicalmente durante las últimas horas.

El cielo gris era cómplice del calorcito que a mi cuerpo proporcionaban mis sábanas... Otro ratito más...pensé. Sin embargo, mis renovadas fuerzas requerían de un motivo mayor para dejar la cama y ese llegó... En un instante sentí vibrar mi almohada. Seguramente soy víctima de mi somnolencia y es mi conciencia la que emite ese movimiento, imaginé. Otra sacudida más y caí en cuenta que era mi celular el cual se encontraba debajo de mi almohada.

"Ya nació, estamos bien" era lo único que se leía. Un número que no reconocí de inmediato era la firma de dicho mensaje. Y como rayo veloz, un nombre llenó mi cabeza... Al fin se hacía presente en este mundo, al fin llegaba para iluminar la vida de sus padres y de todos quienes con tanto afán aguardabamos su llegada. Ese pequeño ser fue el motivo que hizo mi día soleado y, a pesar, del frío que cubría a la ciudad, no pude sentirlo pues aquella noticia lleno mi cara de una cálida sonrisa que aún conservo.

Bienvenida a la familia Ana Carol!

viernes, 2 de febrero de 2007

Se suben a un ladrillo y se marean...!

Es curioso como el ansia de poder del ser humano hace que perdamos los estribos al momento de sentirnos más que otra persona, o simplemente, por el hecho de ver unos cuantos pesos más que en el recibo del compañero.

En mi trabajo así sucede. Cuando a algún incauto le ofrecen la jefatura de algún área en particular sienten que les están dando el cielo mismo. La paga no aumenta, lo que sí son las responsabilidades y al parecer lo que también aumenta es el ego del incauto a cargo. Se me hace ilógico pensar que, a partir de ese momento, el trabajo que debería ser desempeñado para el beneficio de la comunidad (dígase empleados y público en general), pasa a ser plano secundario. Ahora lo que realmente importa es ostentar dicho galardón y trabajar en pro de la "cuatitud" y de uno mismo.

Por eso no avanzamos. Ya basta de crear problemas, estamos para solucionarlos.

Esta actitud la vemos en cualquier oficina gubernamental del país. El hecho de ser burócrata te hace acreedor a múltiples compadrazgos y cero responsabilidades... Antes el compromiso era para el bien de todos, ahora solo se adquiere para beneficio de unos cuantos.

¿Hasta cuando vamos a dejar que por el mareo de unos cuantos nuestro sistema burocrático se solucione por triplicado? Así lo veía Cantinflas... entre usuarios se conoce mejor el sistema que el que está detrás del escritorio.