Su nombre es común, por respeto no lo diré. Su historia también es común por raro que parezca. Ella se siente mal, la gente que la rodea la mira compasivamente y la juzga. Ya se quedó, dicen algunos, siempre será su eterna enamorada, dicen otros. Pero ella se siente a gusto, no necesita más por el momento.
Hubo un tiempo en que planeaban casarse. Los trámites estaban muy avanzados y era el día en que se presentarían ante el párroco para las pláticas prematrimoniales. Él nunca llegó. Allí fue el acabose ¿el pretexto? Se dio cuenta que no era tiempo pues su familia estaba primero. Su relación se fue a pique y después de un tiempo y miles de peleas en medio, continúan juntos.
Para ella, hoy lo que pesa es la opinión de los demás, la forma en cómo se siente criticada y juzgada por parte de familiares y amigos. A pesar de ser joven, siente que los años la empiezan a traicionar. Que su momento no llega y la incertidumbre de saber si algún día formará su propia familia le quema el pensamiento.
Ella ha decidido darle tiempo al tiempo, que las aguas sigan su curso y "que sea lo que Dios quiera" pero la gente alrededor la pone entre la espada y la pared.
¿Cuántas veces no hemos escuchado la misma historia o similares? Nuestra sociedad llena de tabues y mitos horribles pueden hacer muy miserable la vida de muchas personas.
A ella la presión social le ha venido minando su proyección de vida, sus planes actuales ya no tienen tanta fuerza como hace unos meses y todo gracias al hecho de que su vida amorosa no resultó viento en popa.
¿Qué tiene la sociedad en contra de aquellas mujeres que decidimos no casarnos o no tener hijos o simplemente tener una relación de noviazgo entera? ¿Acaso no es concebible que una mujer no sea el fin del guerrero como decía Zaratustra?
Una mujer no es más por ser esposa que por ser soltera y feliz. Una mujer no deja de serlo por tener un vientre enjuto (ja, me sonó a diálogo de película de Sara Garcìa), pero es la verdad. Mis respetos para quien decide no tener hijos para no sobrepoblar el mundo o, como dice una de mis amigas, quiso tanto a sus herederos que decidió no tenerlos.
¿Es necesario demostrar nuestra capacidad gestacional o nuestra capacidad en las labores domésticas para mantener un status por lo menos pasable dentro de la mexican society?
Para mí vale más aquella que, por convicción propia, marca el camino de su paz mental en vez de la que sucumbe a las necesidades de una sociedad por demás machista y llena de prejuicios morales solo por no sentirse marcada y abandonada.