jueves, 18 de octubre de 2007

Casi, casi.



Puede que no sea nada, puede que sea mero egocentrismo... La verdad estoy que no quepo de felicidad. Muchas pruebas hubo que superar para llegar hasta este momento, muchas lágrimas me costó y muchas horas de diván jejeje..
Casi, casi...Ya me siento licenciada, ya me siento periodista... solo un mes y medio más y podré decir por fin!

miércoles, 10 de octubre de 2007

Bollywood!! Un mirada al cine hindú


Para nosotros y para casi el resto del mundo, Hollywood es sinónimo de películas con alto contenido en efectos especiales, con sensualidad desbordada y, por qué no decirlo, talento.

Hoy en día una nueva palabra se ha integrado al vocabulario del cinéfilo: Bollywood. ¿Pero qué significa?

Es el nombre informal que se le da a las películas filmadas en lengua hindi. De las cuales, en su mayoría son o fueron rodadas en Mumbai (antes Bombay). De allí, el juego de palabras entre Bombay y Hollywood (la B por la H), dan paso a Bollywood.

Fue en los años 70 cuando comienza a acuñarse el término el cual ya forma parte del Oxford Academy Dictionary dejando atrás el supuesto de que la palabra es una copia de hollywood. Así pues, con marca propia, el cine hindú se va dando a conocer en el mundo actual.

Una característica sobresaliente es que las películas no sólo son filmadas en idioma hindi, también son dobladas al tamil o bengalí y a su vez subtituladas para su comercialización en otros países.

Las películas al estilo Bollywood se caracterizan por su alto contenido visual. No son los efectos especiales los que hacen de estas una delicia. Las coreografías, la música y todo lo relacionado con los ritos, usos y costumbres hacen del cine hindú un género digno de un boom comercial y de un acercamiento cultural.

El género más usado en estos filmes son el drama, la acción, la aventura, y el de mayor éxito, la comedia. Películas como La ceremonia, El gurú del Sexo, Jugando con el Destino, Kamasutra: una Historia de Amor, son claros ejemplos de lo que el movimiento representa.

Desde la celebración de una boda, la búsqueda de un consejero matrimonial, una chica Punjabi queriendo jugar futbol a nivel profesional o el amor prohibido entre la cortesana de un rey y un artesano, son algunas de las temáticas que el cine hindú lleva a la pantalla grande de mano de directores de la talla de Mira Nair.

Nair se dio a conocer por “Salaam Bombay”, título que le valió el premio del público en el Festival Cannes de 1989. Una película en donde se muestra la vida de los niños de la calle en Bombay.

“Kamasutra: una historia de amor” fue la que más trabajo le costó. En la India el público que asiste a los cines es en su mayoría varonil, para Nair fue un reto presentarla pues se enfrentaba a un reto mayor, conquistar a la parte femenina. Quería mostrar el papel de la mujer que no teme celebrar su sexualidad y la cual ha encontrado una manera de amar plenamente.

Después de lograr tener funciones especiales para mujeres, en donde los hombres no las intimidaran (la película tiene desnudos explícitos), “Kamasutra” fue una de los éxitos taquilleros de 1996.

El León de Oro se lo llevó con “La ceremonia” en el 2001. En esta se presentan ya en forma las coreografías que marcan el paso bollywoodense en su filmografía. Una historia donde una pareja a punto de casarse, sortea las trampas de un verdadero enamoramiento a raíz de un matrimonio arreglado.

Las caléndulas, los bailes, los saris y los enigmáticos ojos de las chicas, atrapan al espectador manteniéndolo al filo de su asiento por un par de horas.

Para el público occidental, la mayoría de las películas del movimiento Bollywood pueden resultar demasiado tontas, demasiado coloridas y una copia barata de temas ya tocados en la meca del cine occidental. Lo cierto es que nos abren las puertas a un mundo donde lo enigmático se encuentra a través de unos ojos profundos.

miércoles, 3 de octubre de 2007

Bendita Sociedad

Su nombre es común, por respeto no lo diré. Su historia también es común por raro que parezca. Ella se siente mal, la gente que la rodea la mira compasivamente y la juzga. Ya se quedó, dicen algunos, siempre será su eterna enamorada, dicen otros. Pero ella se siente a gusto, no necesita más por el momento.

Hubo un tiempo en que planeaban casarse. Los trámites estaban muy avanzados y era el día en que se presentarían ante el párroco para las pláticas prematrimoniales. Él nunca llegó. Allí fue el acabose ¿el pretexto? Se dio cuenta que no era tiempo pues su familia estaba primero. Su relación se fue a pique y después de un tiempo y miles de peleas en medio, continúan juntos.

Para ella, hoy lo que pesa es la opinión de los demás, la forma en cómo se siente criticada y juzgada por parte de familiares y amigos. A pesar de ser joven, siente que los años la empiezan a traicionar. Que su momento no llega y la incertidumbre de saber si algún día formará su propia familia le quema el pensamiento.

Ella ha decidido darle tiempo al tiempo, que las aguas sigan su curso y "que sea lo que Dios quiera" pero la gente alrededor la pone entre la espada y la pared.

¿Cuántas veces no hemos escuchado la misma historia o similares? Nuestra sociedad llena de tabues y mitos horribles pueden hacer muy miserable la vida de muchas personas.

A ella la presión social le ha venido minando su proyección de vida, sus planes actuales ya no tienen tanta fuerza como hace unos meses y todo gracias al hecho de que su vida amorosa no resultó viento en popa.

¿Qué tiene la sociedad en contra de aquellas mujeres que decidimos no casarnos o no tener hijos o simplemente tener una relación de noviazgo entera? ¿Acaso no es concebible que una mujer no sea el fin del guerrero como decía Zaratustra?

Una mujer no es más por ser esposa que por ser soltera y feliz. Una mujer no deja de serlo por tener un vientre enjuto (ja, me sonó a diálogo de película de Sara Garcìa), pero es la verdad. Mis respetos para quien decide no tener hijos para no sobrepoblar el mundo o, como dice una de mis amigas, quiso tanto a sus herederos que decidió no tenerlos.

¿Es necesario demostrar nuestra capacidad gestacional o nuestra capacidad en las labores domésticas para mantener un status por lo menos pasable dentro de la mexican society?

Para mí vale más aquella que, por convicción propia, marca el camino de su paz mental en vez de la que sucumbe a las necesidades de una sociedad por demás machista y llena de prejuicios morales solo por no sentirse marcada y abandonada.