lunes, 10 de septiembre de 2007

La Hora Nacional

Recuerdo mis domingos familiares. Una visita a los abuelos, un paseo con mi madre por algùn parque citadino, un ajetreado dìa lleno de compromisos con los tìos y primos vìctimas de nuestra implacable visita.

Los regresos a casa solìan ser divertidos. Era època de bonanza y tenìamos auto. El color rojo fue elecciòn de mi hermana. Nuestro carrito tenìa un radio que hacìa nuestros viajes aùn màs entretenidos. Cuando llegaba la noche, "La Hora Nacional" se escuchaba durante el regreso. La programaciòn no era tan mala y muchas veces tocaban temas interesantes. Claro, nosotras de 12 y 9 años, preferìamos escuchar otra cosa a un programa "para adultos".

El tiempo ha pasado, siguen transmitiendo el programa. El domingo pasado escuchè el nuevo formato... renovarse o morir dirìan algunos. Un jingle muy ad hoc a nuestros tiempos, una temàtica abordada desde el punto de vista contemporàneo y una conductora con la que, seguramente muchos como el pelòn, se sienten en confianza, se identifican plenamente. Charo Fernàndez es la nueva adquisiciòn y una muy acertada, dirìa yo.

La Hora Nacional cambia, se renueva, avanza. La Hora Nacional mi recomendaciòn radiofònica.

jueves, 6 de septiembre de 2007

Per sempre Luciano


La prima volta che ho ascoltato l'opera fu quando ero bambina. Ricordo che alla tv c'erano Luciano, Carreras y Domingo. I tre tenori cantavano come gli angelli e la gente aplaudeva fortìsimo.

La mia pelle sentiva tutta l'emozione che i cantanti impregnavano a l'aria che interpretavano. Tra quel giorno mia vita fu scambiata grazie a loro.

Oggi, il mundo è in luto. Noi piangiamo perche Luciano è morto. Questa mattina, tutti gli occhi sono all'Italia per dare l'ultimo addio a quel gran Luciano.

Per sempre Luciano, per sempre nella nostra memoria chi fu uno dei più grandi dell'opera contemporanea... Per sempre nel mio cuore, per sempre la sua voce cantando al vento. Arrivederla!
Corregido y aumentado... desempolvando el italiano... Grazie mille Pulcinissimo!

miércoles, 5 de septiembre de 2007

Somewhere in between


El clima me está afectando, los días grises no me están sentando bien. Miro por la ventana y anhelo ser otra. Quiero volar. Es más, podría decir que quiero correr antes que caminar. Me deprimí, esa es la razón. Maldita fugacidad de la vida. Eso de sentir que el tiempo pasa y que uno está estancado no es negocio.

La música en mi ordenador me invita a viajar a mi vida fantástica. Hoy estoy en Londres, con mucho frío y con muchas ganas de escribir. Estoy sentada en mi escritorio, con mi lap y mi ventana cubierta de nieve. Tengo prisa pues debo terminar el escrito antes del cierre de edición. Mi taza de café humeante me provoca a mirarla de reojo, la tomo, bebo despacio y siento como recorre mi cuerpo. Unas líneas más y estaré terminando.

Tomo mi lap, la guardo en su bolsa y salgo de casa, camino sintiendo el aire frío chocar con mi cuerpo. Mis ropas son abrigadoras, aún así siento cómo se congelan mis dedos. No me importa, soy feliz. El metro está a unos pasos, allí habrá un poco más de calor. Todo es tan distinto a mi país, las actitudes, las miradas, la gente... Siempre quise estar aquí. Me siento una happy chubby girl, sólo me hace falta mi happy ending... talvés un happily ever after. Simplemente con poder decir ¡London baby! es que se cumple mi fin.

Me he habituado muy bien al cambio de clima, al cambio de costumbres. Parece que por fin puedo decir, de aquí soy

Regreso a mi lugar con el corazón henchido y con más ganas de seguir viviendo. Abro la puerta, deposito mis cosas en el sillón y me tiro en él sintiendo cómo mi cuerpo se relaja. Respiro hondo y profundo cuando escucho el teléfono.

Ring, ring. -¡Bueno!,-¡Olvidé mi puto trabajo en la casa, además hay un pinche tráfico de la chingada! ¡Argghh!, -Tranquilízate, ¿qué paso?, -¡Pues que se me olvidaron unas putas fotocopias!, ya voy de regreso para la casa. Con la voz entrecortada por el llanto producido por el coraje más estúpido de su vida, mi hermana me devuelve a la realidad. No estoy en Londres, no escribo ni me pagan por ello. Sigo siendo una simple chubby girl y me queda una hora antes de correr a la escuela.

Sigue haciendo frío, puede que llueva esta tarde. London baby, sigue esperando mi visita. Yo ruego que sea mi estadía.